jueves, 1 de enero de 2009

EL DÍA SIGUIENTE



Cada año es lo mismo y cada vez es diferente pero, siempre, el mes de diciembre mantiene una coloratura especial.

En mi caso, no solo porque es el de mi cumpleaños, sino porque desde que me acuerdo, hay celebraciones, luces, regalos y encuentros familiares. También han habido viajes, amores y dolores. Todo concentrado en esos 31 días, muy especialmente en la semana que transcurre del 24 y el 31.

Nunca uno ha sido igual al anterior.

Cuando escucho a esos que se ufanan decretando:

-Siempre hacemos lo mismo, el 24 con mi familia, el 31 con la de él.

Yo, no puedo decirlo, y me alegro, porque cada año ha sido diferente, y ya llevo 62.

Crecemos, nos multiplicamos, nos mudamos, y cada diciembre, celebramos. Por eso, en nuestro albúm de barajitas de recuerdos, cada año se abre una página nueva.

Deseos, predicciones, hemos visto de todo, pero nada como escribirlos y abrirlos un año después, casi que parece que hubiesen sido propuestos por una persona diferente.

Suceden tantas cosas en doce meses.

3 comentarios:

Lulu dijo...

Es taaaaan cierto lo último que escribes...

...y sólo tengo 30 navidades pero, ciertamente, todas son tan distintas.

Especialmente las últimas 3 en mi vida...

Gracias por tus palabras!

Anónimo dijo...

Buena idea eso de escribir los deseos, para verlos con la perspectiva de un año.

Mónica dijo...

suceden y seguirán sucediendo! un año aquí y otro por allá! we'll see what will bring 2009 for us!