miércoles, 26 de mayo de 2010

Los voceros de Polar



Difícil analizar y más aún, entender un fenómeno cuando se está inmerso en él. Es cierto el dicho que no se puede ser juez y parte, pero también es cierto lo peligroso que es callar cuando quizás, en medio de las turbulencias, una voz puede ayudar a aclarar el camino.

En Venezuela estamos viviendo una situación crítica que amenaza acabar con la infraestructura productiva más eficiente del país.

Los ataques que desde el Gobierno han venido sufriendo las Empresas Polar, han logrado alterar de manera progresiva, su funcionamiento.

Desde los inicios del periodo de este gobernante, las hostilidades se manifestaron en diversas áreas. Se hicieron objeciones, aparentemente formales, seguidas de amedrentamientos sindicales, dilaciones procesales, hasta lo que hoy se ha convertido en un despojo agresivo contra sus instalaciones y productos.

Hay muchas cosas que comentar, factores que analizar, pero entre todos resalta uno que considero único, la identidad de sus voceros.

A pesar lo mucho que les afecta, no son los accionistas, los dueños, los ejecutivos quienes toman los micrófonos, aparecen en las pantallas y en las líneas de los medios.

Son sus trabajadores y sus familiares, es la comunidad que ha sido apoyada, son los consumidores satisfechos.

Hemos visto y escuchado a una pluralidad de empleados, obreros, sindicalistas, toda la gama trabajadores de todo el país, llegando hasta retratarse portando carteles con sus números para que se cuantifique su presencia.

Los dolientes de Polar incluyen también a quienes han salvado sus vidas gracias a una donación o a quienes han visto reconstruir sus escuelas y hospitales gracias a sus aportes.

Es ante estas voces que el gobierno tendrá que recapacitar y medir el impacto de sus acciones.

Es ante estos ciudadanos que el Gobierno deberá rendir cuenta por la pérdida de sus trabajos, la escasez de sus productos y la inasistencia a sus necesidades.

Está claro quién es el agresor y quién el agredido.

1 comentario:

María Antonieta Arnal dijo...

Recomiendo leer el capítulo 24 de Proverbios. Se refiere a lo que estamos viviendo.