miércoles, 10 de agosto de 2011

La Ley Orgánica de Cultura en Venezuela





El pasado sábado, en El Nacional, publicaron parte de la entrevista que me hiciera Carmen Victoria Méndez sobre el proyecto de la Ley Orgánica de Cultura. Por ser aún tarea pendiente en manos de la Comisión de Cultura y Recreación de la AN, me permito compartir partes de ella que no fueron incluidas en dicha nota.

-¿Es necesaria una ley de Cultura en Venezuela?

El sector cultura es un componente del sistema social. Como tal, debe estar sustentado por un marco legal que regule su funcionamiento, garantizando el cumplimiento de sus funciones tal cual se enuncian en la Constitución de la República.

Esto se alcanza a través de la existencia de una Ley Orgánica que vincule los derechos y obligaciones constitucionales con las consecuentes leyes ordinarias que reglamentarán los espacios de gestión específicos.

No puede afirmarse que es superior a las otras leyes pero sí posee, en nuestra legislación, una significación importante que viene determinada por su influencia en el sistema de jerarquías de las leyes en ese sector. Además, su aprobación como Ley Orgánica, necesita el voto de 2/3 partes de los integrantes de la AN y su derogación requiere de procesos más complejos.

Por lo tanto, si consideramos que la Cultura es un componente del sistema social de vital importancia, tal como el educativo, la vivienda, la salud, ella requiere de una ley que al más alto nivel legislativo, la vincule con los derechos y garantías
constitucionales.

-¿Si estuviera en sus manos, qué incluiría en esa ley?

Elaborar la Ley Orgánica de Cultura es una labor compleja, que debe entenderse como un compromiso con los derechos humanos, la diversidad del pensamiento, la libertad de creación y comunicación, el respeto a la Carta Magna del país y a la pluralidad de comunidades que en él conviven.

Es un trabajo integrado entre legisladores y especialistas de cada una de las áreas que conforman el macro sistema cultural. Es una tarea tan compleja como indispensable. Su concepción y redacción deberá ser lo suficientemente amplia e incluyente para adaptarse a la dinámica de su naturaleza y lo suficientemente concreta y definitoria, para fundamentar sus principios, sus valores y consolidar sus instituciones.

Por lo que he mencionado, es imposible que aquí y ahora señale lo que debe incluirse en una Ley Orgánica de Cultura.

Con mucho pudor, y quizás mayor osadía, me atrevo a mencionar algunos capitulares :

-DE LAS BASES CONSTITUCIONALES
-DE LAS POLÍTICAS CULTURALES
-DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA DE LA CULTURA
-DEL FINANCIAMIENTO A LA GESTIÓN CULTURAL
-DEL PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN
-DE LA EDUCACIÓN Y FORMACIÓN ARTÍSTICA
-DE LO SOCIOCULTURAL
-DE LOS SISTEMAS NACIONALES DE MUSEOS, BIBLIOTECAS, TEATRO, MÚSICA, DANZA, ARTES VISUALES, ARTES AUDIOVISUALES, LITERATURA, ESPACIOS ALTERNATIVOS
-DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS CULTURALES Y LA INFRAESTRUCTURA CULTURAL
-DE LA CULTURA Y LOS GRUPOS MINORITARIOS, EXCLUIDOS Y DISCAPACITADOS
-DEL FOMENTO Y ESTÍMULO A LA CREACIÓN, LA INVESTIGACIÓN, LA FORMACIÓN, LA DIFUSIÓN, LA ARTESANÍA Y LAS INDUSTRIAS CULTURALES
-DE LOS DERECHOS DE AUTOR Y DERECHOS CONEXOS.
-DE LAS RELACIONES ENTRE CULTURA Y AMBIENTE, EL TURISMO, LOS ESPACIOS URBANOS Y RURALES
-DE LAS CULTURAS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
-DE LOS NUEVOS ESPACIOS DEL CONOCIMIENTO, LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS, LOS NUEVOS TERRITORIOS
-DE LA CULTURA Y EL ÁMBITO INTERNACIONAL

-¿Hasta que punto es viable proteger la identidad cultural venezolana con una ley?


La identidad cultural es patrimonio tanto nacional, como de cada ciudadano. Es aquello que enmarca al individuo en un sustrato de referentes y de códigos comunicacionales, compartidos en base a un territorio, un grupo social o una memoria.

La identidad cultural se construye, se conforma durante siglos. No es un constructo rígido, se consolida en su mismo cambio.

La identidad cultural no se decreta, ni se adquiere por una consigna y menos se legisla. La identidad cultural se adquiere por el corazón, los oídos, la vista, hasta por las papilas gustativas. Y se reconoce, se identifica, por y en ese algo más que nos une y al mismo tiempo nos diferencia como venezolanos .

La identidad cultural es la historia compartida, son los paisajes, sus logros y sus tragedias, los valores, lo sagrado y lo mágico, lo científico, lo artístico y lo humanista que una comunidad comparte en un espacio y un tiempo dado.

En fin, este es un tema inagotable, que pensadores muy destacados llevan años tratando de definir.

Donde sí se debe legislar es sobre lo que la sustenta, la mantiene, la conserva, la define, la enriquece, la protege, la proyecta y la difunde .

(Columna publicada en www.codigovenezuela.com el 9/8/11 )